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LA PLEAMAR DE LA PRÓXIMA LUNA
Ya no tengo la paciencia de esperarte
a que llegues a mis Playas de Poniente
como pleamar en la próxima luna.
Me consume la sal .
Aquí sólo quedan calcinadas vértebras
de varadas ballenas y violáceas cabelleras de medusas .
Rodearé tu cuello en el cabotaje corto de mis brazos.
Mis muslos serán enredaderas de espuma
resbalando por tus acantilados del deseo.
Seré el eterno gemido de los guijarros
cuando el mar retrocede y se adentra de nuevo.
Flujo y reflujo
-oscilación perversa-
armonía de Universo conjugado.
Atolones de lumbre tatuarán tu espalda
por entre las yemas de mis dedos.
Seré tu maremoto:
el tsuami a donde quieras conducirme .
Esta sed es de siglos .
Moriré en tu lenta caricia; mientras me sacias
con agua fresquísma de tus ríos interiores
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